La frase icónica escrita por Simone de Beauvoir plasmada en El segundo sexo que dice “No se nace mujer, se llega a serlo” sin duda se ha repetido por durante décadas en las aulas, en las pancartas, en las manifestaciones, en libros y en conversaciones cotidianas.

Pero lejos de ser un precepto vacío, esta pequeña frase condensa una de las ideas más profundas y revolucionarias de lo que hoy en día es un pensamiento feminista, la de que “la feminidad no es un destino biológico es una construcción social, histórica y cultural”. En este artículo, analizamos cómo la obra de Simone de Beauvoir aborda muchos temas que siguen siendo relevantes para las mujeres incluso ahora.

¿Quién fue Simone de Beauvoir?

Simone de Beauvoir fue una filósofa, escritora, intelectual y activista francesa, nacida en París en 1908. Estudió filosofía en la Sorbona y en 1929 se convirtió en una de las personas más jóvenes, y pocas mujeres, en aprobar la exigente agrégation de filosofía.

Además de su obra ensayística, Beauvoir escribió novelas como La invitada y Los mandarines, así como una extensa autobiografía, en la que exploró la construcción del yo, la libertad y las tensiones entre vida personal y compromiso político. Su pensamiento se inscribe en el existencialismo, pero siempre desde una mirada propia, crítica y profundamente anclada en la experiencia vivida.

Fotografía de la escritora francesa Simone de Beauvoir.

Publicó el ensayo El segundo sexo en el año de 1949, en Francia, que en ese momento era un territorio aún marcado por la posguerra. El libro causó un impacto inmediato y fue censurado principalmente por la iglesia y severamente criticado por el conservadurismo, pero a su vez comenzó a ser leído por mujeres que por primera vez encontraban las palabras que nombran sus experiencias. Más de setenta años después, su obra sigue dialogando con el presente y ayudándonos a entender qué significa ser mujer en el mundo actual.

Conceptos clave de El segundo sexo

Antes de entrar en sus ideas centrales, conviene aclarar que El segundo sexo es una disección incómoda de cómo se fabrica la desigualdad en la vida cotidiana, en el cuerpo, en el trabajo, en el deseo y en la cultura. Los conceptos que Beauvoir desarrolla a continuación funcionan como herramientas para leer y cuestionar el mundo que habitamos.

El mito de “la mujer”

De los conceptos centrales que desarrolla Beauvoir durante su obra es el concepto de “mito”, a lo largo de la historia la mujer ha sido definida no como un individuo con identidad propia, sino como una idea construida por los hombres, a través de figuras como la madre abnegada, la cuidadora, la esposa fiel, la musa, la “femme fatale”, la santa o la bruja. Estos mitos no describen a las mujeres reales pero sí limitan y condicionan sus vidas y experiencias.

El problema con el mito es que no es solamente simbólico, el mito tiene consecuencias concretas, que se traducen a la espera de la sociedad de que las mujeres sean de determinada forma, limitando así sus posibilidades, decisiones y principalmente coartando su libertad.

La “situación” y las condiciones materiales

Otro aporte clave de El segundo sexo es el concepto de “situación”, para Simone no basta con hablar de igualdad en abstracto, se precisan analizar las condiciones materiales de la vida de las mujeres, situaciones como el acceso al trabajo, el acceso a la educación, la independencia económica, la sexualidad, la maternidad y el matrimonio.

Las mujeres han sido históricamente colocadas en una posición de dependencia que se ha visto como “lo normal”, es decir, no es que las mujeres “elijan” libremente ciertas renuncias, sino que muchas veces no tienen alternativas reales. Esta mirada sigue siendo fundamental para entender debates actuales sobre la brecha salarial, las tareas de cuidado, la doble jornada laboral o la violencia de género.

Portada del libro El segundo sexo de Simone de Beauvoir.

El Patriarcado como estructura sistémica

Actualmente el término patriarcado es de uso común, no obstante, Simone de Beauvoir fue de las primeras pensadoras en analizarlo como un sistema estructural y no como una suma de injusticias aisladas. En su obra muestra como las leyes, las costumbres, la religión, la ciencia y la literatura han contribuido a sostener la subordinación femenina.

La crítica sigue vigente, aunque se han mostrado avances contundentes en materia de género, como el derecho al voto, el derecho a la educación y en muchos países la legalización del aborto, sin embargo las desigualdades persisten bajo nuevas formas.

Movimientos actuales como “Ni una menos” o “Me too” retoman muchas veces, probablemente sin saberlo, las preguntas que Simone se planteo durante décadas: ¿Quién tiene el poder? ¿Quién define las normas?

Leer El segundo sexo no es sólo un ejercicio histórico, es una experiencia profundamente actual, a pesar de haber sido escrito en 1949, muchas de sus reflexiones siguen interpelando y asaltando las dudas de la lectoras contemporáneas, es un texto exigente, pero también revelador que combina la filosofía, historia, sociología y experiencia vivida para ofrecer una mirada integral sobre la condición femenina.

¿Cómo acercarse a Simone de Beauvoir?

Para quienes se acercan por primera vez a su pensamiento, el libro ¿Qué haría Simone de Beauvoir? funciona como una puerta de entrada, un preludio accesible y contemporáneo. Este libro retoma las ideas centrales de la filósofa francesa y las conecta con dilemas actuales, como el amor, el trabajo, la maternidad, el activismo y las relaciones de poder.

Este libro plantea un pregunta inicial y mordaz “¿Qué haría Simone de Beauvoir ante los desafíos del siglo XXI?” El resultado es una invitación a aplicar su pensamiento crítico a la vida cotidiana, a tomar decisiones consientes y a no conformarse con los roles impuestos.

Portada del libro ¿Qué haría de Beauvoir?

Simone de Beauvoir no sólo escribió sobre la libertad, la vivió y la defendió, fue una figura clave en la lucha por la despenalización del aborto en Francia, firmo en 1971 el histórico manifiesto de las 343 mujeres que declararon haber abortado y dedico su vida y su obra a cuestionar las estructuras que limitan a las mujeres.

El segundo sexo es una obra fundacional del feminismo moderno que no propone respuestas simples, ni recetas cerradas, sino que te invita a pensar, cuestionar y revisar aquello que damos por sentado. Por ello, continua siendo un texto imprescindible para quienes buscan entender el origen de muchas de las discusiones actuales sobre género e identidad.

Su obra continua siendo esencial porque nos recuerda que la igualdad no es un punto de llegada garantizado, ni mucho menos sigue un camino lineal, sino que es un camino que esta en constante construcción. Leer su obra es entender de dónde venimos y hacia dónde queremos ir, es entender que pensar críticamente también es una forma de acción.