Guía de monstruos clásicos: El origen en la literatura de los personajes del cine de terror

Libros que inspiraron monstruos del cine

¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué si alguien te menciona la palabra “vampiro” lo primero que se te viene a la mente es a un sujeto pálido, con ojos rojos, capa negra y colmillos? (Ojo: no cuenta si la referencia va incluida con “hombre lobo” porque ahí sabemos perfecto que estamos de otro tipo de vampiros). 

Déjame te cuento que estas imágenes que tenemos en nuestra cabeza cuando mencionamos estos conceptos no nacieron por casualidad; forman parte de la memoria colectiva gracias a lo que se conoce en los lares de la cultura pop como los “Monstruos de Universal” (Universal Monsters), una franquicia cinematográfica que entre las décadas de 1930 y 1950 definió y consolidó el concepto de terror. 

Pero detrás de estás grandes y terroríficas producciones en blanco y negro, se esconden unas verdaderas joyas de la literatura universal y el terror literario, para entender este fenómeno vale completamente la pena regresar a los textos originales y explorar cómo el cine y la literatura moldearon las bases y el imaginario colectivo de las criaturas más famosas de la historia. 

El fenómeno de los Monstruos de Universal 

Para hablar de este concepto es preciso situarnos temporalmente hablando en la década de 1930, con el auge del cine sonoro (aunque oficialmente el cine sonoro surgió en el año de 1927 con la película “El cantor de jazz” / “The Jazz Singer”) y tras el impacto de la Gran Depresión, considerada la crisis económica más grave y prolongada del siglo XX, el estudio Hollywoodense Universal Pictures tomó una decisión arriesgada, la aventura y el reto de adaptar las grandes novelas del terror gótico y la literatura de ciencia ficción del siglo XIX al lenguaje cinematográfico. 

Para no hacerte el cuento largo sobre los retos de producción que esto representaba, basta con decir que: salió bien. El éxito fue inmediato, a partir del estreno de Drácula y de Frankenstein, el público quedo hipnotizado, maravillado. Universal no sólo produjo las películas y adaptó los guiones, sino que creo el primer “universo cinematográfico compartido”. Es decir, lo que ahora podríamos denominar como un “crossover” un universo en el que los personajes que habitaban en los libros saltaron a la pantalla grande y con ello la estética y la iluminación expresionista, la niebla, el ambiente frío, tenebroso, la atmósfera hostil y desoladora, los grandes castillos y fortalezas, forjaron lo que hoy entendemos por “terror clásico”. 

Origen e historia de los monstruos clásicos más famosos 

No se discute que Hollywood transformó estás historias para hacerla mucho más espectaculares de lo que ya eran por sí mismas. Si no has tenido la oportunidad de acércate a los títulos en papel, estás a un paso de descubrir que los monstruos literarios eran incluso mucho más complejos, trágicos y filosóficos de lo que la pantalla nos ha mostrado. 

1. Drácula, de Bram Stoker 

    La historia de Drácula se publicó originalmente en 1897, escrita por el irlandés Bram Stoker. 

    Se trata de una novela epistolar construida a través de diarios, la trama sigue al abogado Jonathan Harker, quien viaja a los Montes Cárpatos para cerrar la venta de una propiedad en Londres para el misterioso noble, Conde Drácula. Lo que parece un simple viaje de negocios se convierte en una pesadilla, cuando el conde se muda a Inglaterra para extender su maldición. 

    Su evolución en la cultura pop 

    En Drácula se condensan los miedos victorianos a las enfermedades contagiosas, lo reprimido y la invasión. La película de Universal con Bela Lugosi, inmortalizó la imagen del aristócrata elegante de capa negra. Con el paso del tiempo, la figura del vampiro evolucionó radicalmente, ya que pasó de ser un monstruo repelente e inhumano a un héroe incomprendido e incluso un ícono de la seducción (en las obras de Anne Rice) y, finalmente, el protagonista incomprendido de una preparatoria en Forks. 

    ¿Dónde leerlo? 

    La colección “Letras Universales de Cátedra” ofrece una edición anotada imprescindible para entender todo el folclore y el contexto victoriano.  

    Alianza Editorial brinda una traducción ágil para una lectura más de “bolsillo”. 

    2. Frankenstein o el Prometeo moderno, de Mary Shelley 

      Escrita en 1818 por Mary Shelley cuando sólo tenía 18 años, Frankenstein es la obra pionera de la ciencia ficción, que no, no trata sobre un monstruo con movimientos torpes, trata sobre la responsabilidad humana y la ambición del conocimiento científico. Víctor Frankestein, un científico obsesionado con vencer a la muerte y así poder dar vida a un ser compuesto por cadáveres, horrorizado por el aspecto de su creación huye y lo abandona. 

      La criatura, nacida sensible y capaz de aprender a leer y razonar, busca el afecto humano y al recibir sólo rechazo y crueldad por su aspecto, su dolor se transforma en sed de venganza. 

      Su evolución en la cultura pop 

      Universal fijo en nuestro imaginario colectivo la figura de la criatura verde con pernos en la cien y con un caminar torpe y lento (interpretado por Boris Karloff) eliminando su elocuencia y su alta sensibilidad y comprensión filosófica. La figura evolucionó para convertirse en la metáfora de los límites éticos de la ciencia (la obra se escribió durante el auge de lo que se denominó “Galvanismo”). 

      ¿Dónde leerlo? 

      La edición que nos brinda Alianza Editorial destaca por la fluidez con la que transmite la prosa conmovedora de Shelley. 

      3. El hombre invisible, de H.G. Wells 

        Escrita en 1897 la historia comienza con la llegada de un extraño forastero al pueblo de Iping (se sabe que cada que llega un extraño forastero a un lugar aparentemente pacífico y tranquilo, las cosas nunca salen bien). El extraño sujeto cubierto de vendas y con lentes responde al nombre de Griffin, un científico que ha descubierto la fórmula de la invisibilidad y al no poder revertir el proceso de su hallazgo de ve envuelto en una desesperación solitaria que poco a poco lo lleva a la locura, misma que lo orilla a establecer un plan para dominar a la sociedad mediante el terror. 

        Su evolución en la cultura pop 

        La adaptación llegó a las pantallas en el año de 1933 y sorprendió al mundo que recién se entregaba a las maravillas del cine sonoro con inauditos efectos visuales. Con el tiempo la figura del hombre invisible evolucionó en dos vertientes, la del voyerismo y la de la pérdida de identidad en la era moderna. Asimismo, surgió el debate sobre la moral y lo que hacemos cuando sabemos que nadie puede vernos. 

        ¿Dónde leerlo? 

        Alianza Editorial cuenta con una traducción impecable que respeta la fluidez y el ritmo de H.G. Wells. 

        4. El fantasma de la ópera de Gaston Leroux  

        Una combinación perfecta entre el terror gótico, la intriga y el drama romántico, escrita en 1910 la trama se adentra en las entrañas del Palacio de Garnier de París, donde habita Erik un hombre con un rostro desfigurado de nacimiento y poseedor de la virtud que sólo pueden tener los genios musicales. Obsesionado con Christine Daaé, el “fantasma” utiliza el chantaje y el misterio para manipular. 

        Su evolución en la cultura pop 

        La versión Universal se inmortalizó en 1925, aún en el cine mudo, por Lon Chaney, el personaje evolucionó con la figura del artista trágico y atormentado, una especie de “poeta maldito”. Su impacto se consolido en la industria con la evolución del teatro musical. 

        ¿Dónde leerlo? 

        Alianza Editorial nos brinda un texto impecable con la traducción de Mauro Armiño, que te envuelve en la atmósfera teatral propia de la época. 

        ¿Por qué volver a leer las obras originales de terror clásico? 

        Los Monstruos de Universal lograron que estas historias vivieran para siempre en la pantalla, pero la literatura es donde habita su verdadera complejidad psicológica y social. 

        Estos títulos demuestran que los monstruos más icónicos no son simples villanos, sino un espejo de su propio contexto de producción, de las ansiedades, miedos y retos de la época en la que fueron creados. 

        Recorrer estos clásicos a través de las traducciones y ediciones críticas de Alianza Editorial y de Cátedra es la mejor manera de entender por qué seguimos fascinados por los seres que habitan en las sombras. 

        Cuéntame, ¿ya sabes cuál de estas obras será la primera en tu lista de lecturas?